Hasta el día del siniestro, la región costera de Ica no era conocida por los cibernautas sino por las líneas de Nazca y el molesto fraude de las piedras de Ica. Luego, la atención mundial se centró en la zona, y durante todo este tiempo nunca se me cruzó averiguar qué había sido de las dichosas piedras, hasta que a fuerza de navegar, encontré un "conmovedor" mail que la hija del doctor Javier Cabrera, el iniciador del fraude de las piedras de Ica, había publicado en una página de sucesos paranormales, sobre cómo el devastador terremoto, había hecho trizas parte de su preciosa colección [O.O], y que ahora busca un local donde guardar las piezas que podrían quedar irremediabemente perdidas :'(. Si queréis conmoveros un poquito, acá está el enlace, donde además podrán encontrar desde una cuenta bancaria para recaudar fondos hasta el correo presumiblemente de la señora Eugenia Cabrera.
Sobre el tema volveré a publicar una vez más, desemascarándolo como el fraude que es y sobre todo, contando con información que muchos no conocen, y que considero, sería muy útil difundir.
Ah me olvidaba, les dejo unas fotos de cómo quedaron las piedras aquellas. En realidad yo lo lamento mucho más por los compatriotas que murieron algunos durante el siniestro, otros por la indiferencia de las autoridades, y por los verdaderos restos arqueológicos que allí se guardaban y constituían un testimonio del trabajo de nuestro antepasados y de cómo se desarrollaron en su entorno. Para aquellos, no hay mecenas que valga.
De momento es todo por hoy en Paleocurrencias. ;)

