Ésta será una nueva sección en mi blog. Otra vez posteo por partida doble: y es que no me pude resistir a la tentación de ver este episodio en la alternativa a la tele, el youtube. Mención aparte merece el hecho que muy pocos capítulos de series subidos al youtube sobreviven a causa de ciertos aguafiestas que bannean los episodios por "violaciones de términos".
Al grano: este episodio es una patada a la paleontología, a la geografía y a toda la ciencia, y para peor, con una odiosa carga de patrioterismo, como lo es toda ficción gringa. Como si los dinosaurios se pudiesen haber congelado en permafrost, como si el T-Rex hubiese vivido en Siberia (que por entonces era parte de la URSS ¡en plena Guerra Fría!)... joder, con este asunto, el bicharraco aquel parece ser un dragoncete pariente de Godzilla suelto en Metrópolis la horrible, listo para ser vencido por el paladín estadounidense menos estadounidense (recuerden que viene de Krypton) de USA.
Y como dijera Francisco, el coleccionista errante, se ha retratado al dinosaurio como un dragón, es decir, como una bestia mitológica antes que una especie biológica. Un análisis a éste punto de vista lo he de efectuar más adelante, lo juro por el honor de la tribu Troodontidae.